Date archives "marzo 2015"

Crítica: Nightcrawler

He de reconocer que me he hecho con el tiempo un auténtico fan de Jake Gyllenhaal. Culpa de ello tienen en su mayor parte tres películas: Zodiac y Prisioneros y, en menor medida, El Príncipe de Persia.

No es que sea el mejor actor de la historia pero ese tipo tiene algo en la mirada, algo en el gesto, que me genera intranquilidad.

Esta semana, tras venir recomendada por varios amigos, terminé por ver Nightcrawler, en la que Dan Gilroy se estrenaba como director y he de reconocer que la acabé con una sensación muy positiva.

Apostando todo el peso de la narración sobre los hombros de un Gyllenhaal que brinda una de las mejores interpretaciones que le recuerdo, Nightcrawler es la historia de Lou Bloom, un ser un tanto extraño que malvive robando metal. Ocupa su tiempo libre navegando por internet y aprendiendo todo lo que la red le permite. Un buen día, por casualidad, es testigo de un accidente y observa como un reportero independiente toma unas imágenes del siniestro. A partir de ahí, la maquinaria de su cabeza se pone a funcionar.

En realidad la película gira entorno a una interpretación de ese ideal americano, del hacerse a uno mismo y convertirse en dueño de su destino. Pero se aproxima desde un ángulo distinto, desde el que enfatiza que en el camino del éxito se produce, en algunos casos, un distanciamiento total de la condición humana. Todo vale si con ello alcanzamos nuestros objetivos. El fin por encima de todo.

La historia es capaz de cautivarte y mantenerte pendiente, con una segunda parte que va ganando fuerza hasta que llega un final que te deja con la necesidad de reflexionar sobre lo que has visto.

Nota: 7/10

Reseña: El Camino – Miguel Delibes

Cuando consigues hacer de lo cotidiano una historia digna de ser relatada es, sin albergar ningún género de dudas, porque estás enamorado de lo que haces.

El Camino de Miguel Delibes es sencilla y llanamente una historia de amor.

Pero cuidado, nada de amor adolescente prefabricado y adornado con mundos imposibles.

El Camino es una historia de amor a todas las cosas. A las pequeñas y nimias y a las grandiosas y eternas: a la vida, a los pájaros, a los vecinos cotillas, a los grandes amigos, a los amores incipientes y, también, por qué no, a la muerte.

Daniel, el Mochuelo, es un jovencito de once años que en unas horas partirá hacia la gran ciudad a progresar porque su padre, el Quesero, quiere que estudie y se haga un hombre de provecho. Durante la noche previa a su marcha, Daniel rememora sus experiencias en su pequeño pueblo al lado de sus amigos, Roque, el Moñigo y Germán, el Tiñoso.

Es una novela capaz de emocionarte en distintas direcciones, moviéndote entre la más grande de las carcajadas y la más contenida de las emociones. Viéndote reflejado en alguna de sus múltiples anécdotas. Percibiendo los olores de épocas pasadas y trasladándote a momentos en tu vida en el que las cosas que hoy son importante ni siquiera existían.

Una gozada de principio a fin en la que Miguel Delibes ejecuta con precisión quirúrgica un acceso directo a los recuerdos y a las emociones con una maestría lingüística que no recordaba.

Una oda a lo cotidiano, al contacto con la naturaleza, al calor de los más cercanos, al olor a amaneceres con el arrullo de los pájaros de fondo. Una novela que es un poema cantado a la vida y que te recuerda que las grandes cosas, las que de verdad importan, las tenemos todos los días al alcance de la mano.

Nota 9/10