Date archives "octubre 2009"

Sincronizando proyectos.

Uno de los problemas, desde mi punto de vista, al que se tiene que enfrentar todo desarrollador web es el hecho de que tenemos la necesidad de desarrollar nuestro contenido en distintas ubicaciones y bajo distintos equipos.

Esto nos plantea la obligación de, tarde o temprano, unificar el proyecto para no estar «haciendo por un lado y deshaciendo por otro».

Existen una serie de sanas costumbres a la hora de realizar cualquier proyecto web que nos van a permitir agilizar y simplificar este proceso.

En primer lugar, debemos tratar de separar todo lo posible las distintas fases del desarrollo web: intentemos no mezclar el proceso de obtención de datos o desarrollo de bocetos, con el de diseño final o depuración de detalles. No tiene sentido que en el momento que estamos definiendo la estructura de nuestro proyecto nos centremos en describir un detalle pequeño de una de sus partes.

En segundo lugar, es necesario separar los elementos que componen un proyecto web. Esto es, definir un motor de funciones, un esquema HTML y el diseño gráfico de la forma más independiente posible. De esta forma permitiremos que varias personas trabajen simultáneamente en el proyecto sin que se estorben.

Finalmente, otra buena costumbre es permitir el sincronismo del proyecto. Esto me recuerda a una serie que hace años echaban por TV y en la que sus protagonistas, unos jóvenes aventureros, decían eso de «¡¡Sincronicemos nuestros relojes!!». Aquí pasa algo parecido. Debemos disponer de la información, de forma accesible en un servidor (bien en la intranet o bien en internet) que permita a los usuarios trabajar en distintas partes de un mismo proyecto y que sus modificaciones queden almacenadas de forma inmediata. Aptana, del que hablaremos largo y tendido por aquí, y del que ya comentaba algo bitelemental en su post sobre el mismo, permite sincronizar los proyectos a través de FTP/SFTP.

En definitiva, esto no son más que unos pequeños trucos para que a la hora de ponernos a desarrollar un proyecto no nos encontremos con la desagradable situación de disponer de 15 versiones del mismo y no saber qué partes son las importantes en cada versión.

Desarrollo integral de aplicaciones

La llegada de las nuevas tecnologías ha supuesto una mejora sustancial en nuestra calidad de vida. Disponemos cada vez de más elementos que nos permiten disfrutar de sensaciones y experiencias allá donde vayamos.

Pero con esta evolución han aparecido una serie de inconvenientes asociados al desarrollo natural de la tecnología.

Actualmente nos encontramos con que existen distintos tipos de dispositivos, con distintas funcionalidades, distintos tamaños y distintas ubicaciones. Junto con esta amalgama de aparatos nos aparece la barrera de la intercomunicación entre ellos.

Pese a que se están dando los pasos adecuados hacia una infraestructura de red única, todavía estamos en pañales (y más en España). No obstante, ya es un buen momento para irse planteando la implementación de soluciones integrales que incluyan todo tipo de dispositivos, que sean compatibles con todos ellos y que, además, nos permitan la interacción de los mismos.

El futuro, sin lugar a dudas, está en el desarrollo de aplicaciones integrales y una buena muestra es el rumbo que han tomado las operadoras de telecomunicaciones ofertando lo que comunmente se denomina «cuádruple play»: televisión, teléfono, móvil y acceso a internet.

Todos para uno, y uno para todos.

Quizás sea la máxima más importante en la primera parte del siglo XXI.

Instalando Ubuntu

Tenía la intención desde hace ya bastante tiempo de ponerme a tocar un poco las distribuciones de Linux y meterme, con calma, en todo ese mundillo.

Hoy ha sido el día en el que he decidido dar ese paso. Mi intención es instalarme en el portátil Ubuntu 9.10 «Karmic Koala» y además, para más inri, hacerlo desde un USB y no desde un CD (no tengo ganas de gastar por enésima vez un CD para luego no hacerlo).

Primer paso – búsqueda de información.

Gracias a San Google, voy a intentar informarme y documentarme de la forma correcta de instalar Ubuntu desde un lápiz USB.

He encontrado este artículo [http://bit.ly/s88wV]. Te pide que grabes un CD (algo que NO quiero hacer), pero cabe la posibilidad de montar la ISO en una unidad virtual y el proceso no se altera (resuelto el problema).

Segundo paso – descarga de la imagen.

Dudo, que es lo que me pasa siempre, entre la versión Gnome o la versión KDE. Optaré esta vez por la KDE por ver qué tal es la última versión de la que tanto se ha hablado.

La imagen la descargaré de http://bit.ly/jp1Da.

La cosa va para unos 20 minutos, gracias a Telefónica, así que aprovecho que ya es algo tarde y voy a cenar. Mientras, os dejo con un Briconsejo:

«Si quieres sacarle más partido a las latas, siempre puedes usarlas (después de despejar la tapa con un abridor) de porta-lápices».

Tercer paso – montaje de la imagen.

Ya ha pasado un día, anoche llegué demasiado cansado y lo dejé estar. Hoy he vuelto a la carga. He intentado emplear Syslinux como sistema para montar la distribución sobre el USB y que ésta fuera booteable, pero ha sido imposible. Siempre terminaba apareciéndome el error de «Sector read error» y poco más.

Optó por emplear otra de las herramientas recomendadas, UNetbootin.

Parece, a priori, que éste sí que funciona. Además, tiene como ventaja con respecto a Syslinux que emplea un entorno gráfico.

Ya está. Vamos a reiniciar y vamos a decirle desde la BIOS que queremos que cargue el sistema operativo desde el USB.

Cuarto paso – Instalación de Kubuntu.

Finalmente, una vez que hemos preparado nuestra BIOS realizamos el proceso de instalación de forma convencional. Ahora mismo ya os estoy escribiendo desde mi portatil con Kubuntu instalado.

Las contraseñas en los móviles

Muy interesante el artículo de 21projects.com (proyecto del que cuando tenga algo de tiempo hablaré) relacionado con la usabilidad de las interfaces web y los formularios a través de las pantallas de los terminales de telefonía móvil.

Es interesante ver como las preguntas respecto a temas relacionados con el diseño y la accesibilidad de contenidos van dirigidas cada vez en mayor medida hacia terminales de pequeñas dimensiones como PDA’s, Netbooks o teléfonos móviles.

El futuro, con la llegada de la cuarta generación (4G) en la telefonía móvil, viene cargado de sorpresas.