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Reseña: La Trilogía de Trajano (Santiago Posteguillo)

Por fin, después de unos cuantos meses, tuve el placer de acabar con la inmensa trilogía que Santiago Posteguillo le dedica a la figura de Macro Ulpio Trajano, el gran emperador hispano de Roma.

La mezcla entre historia novelada e información historiográfica hacen de las tres novelas, en su conjunto, una obra de proporciones titánicas que demuestra el esmero y el esfuerzo que el autor ha puesto para dotar de verosimilitud a la narración. Las múltiples líneas argumentales entretejen una historia de amor y traición, de ascenso al poder y de caída con el trasfondo de uno de los momentos de mayor expansión militar del Imperio Romano.

Santiago Posteguillo, con una prosa dinámica y con un marcado acento cinematográfico en muchos de sus capítulos, nos cuenta en la Trilogía de Trajano una especie de biografía del gran militar y político que fue Marco Ulpio Trajano. De su nacimiento e infancia en tierras andaluzas a su posterior desempeño militar como tribuno en el norte de Europa para, finalmente, relatar su ascenso político alcanzado el poder supremo del mundo como emperador romano.

La Legión Perdida, último de los volúmenes de esta trilogía, debe su nombre al mito de la Legión que Craso, cien años antes de la llegada al poder de Trajano, llevó a tierras partas y que perdió en uno de los momentos más infames que recordaría el pueblo romano. El mismo Marco Licinio Craso perecería en aquella batalla en Carras y así daría inicio a una leyenda que perseguiría, cual fantasma, a todos los intentos del Imperio por cruzar el Éufrates.

Esa misma legión perdida es la que se enrosca entre las idas y venidas de la etapa final del emperador Trajano, esa misma historia, repetida cien años después, pero con sabor a amarga victoria de las tropas romanas. Partia caería, y los límites del Imperio Romano alcanzarían una extensión que jamás volverían a ver.

Pero Roma jamás estuvo preparada para gestionar un imperio de tales dimensiones y la muerte de Trajano trajo la contracción de un imperio que empezaba su lento viaje hacia la desaparición.

La Trilogía de Trajano ha sido mi primer contacto con el trabajo de Santiago Posteguillo y he de reconocer que sus tres novelas son apasionantes. Están plagadas, en algunos momentos con algo de exceso, de referencias históricas que le permiten sumergirse en la Roma imperial y acercarse a la figura humana de sus emperadores y, en especial, al magnetismo y la capacidad estratégica de Marco Ulpio Trajano, uno de los más grandes emperadores que tuvo jamás el Imperio Romano.

Como bien diría Domicia Longina en las últimas páginas de la novela: “Trajano fue un emperador demasiado grande para una Roma demasiado pequeña”.

Nota: 8/10

Reseña: Fragmentos de Honor (Lois McMaster Bujold)

La ciencia ficción es un género que ha ido adquiriendo madurez en un proceso lento y complejo. Lejos quedan las novelas de aventuras para un público más bien adolescente en las que las batallas en lejanas lunas de galaxias remotas eran el escenario donde sus protagonistas prototípicos hacían que el bien siempre venciera.

Fragmentos de Honor recoge la herencia de este tipo de historias y plantea una aventura con muchos matices superficiales, pero con un desarrollo más bien plano. Su autora, la estadounidense Lois McMaster Bujold, publicó esta obra en 1986 y es considerada el origen de su saga de Miles Vorkosigan.

Una historia sencilla que abre la puerta a una saga potencialmente interesante.

Cordelia Naismith, comandante de la Fuerza Expedicionaria de la Colonia Beta, protagoniza un trepidante inicio donde, de alguna forma, asienta con rapidez las bases del desarrollo de la novela. Poco tardará en aparecer Aral Vorkosigan, capitán de las fuerzas militares del planeta guerrero Barrayar. La relación entre ambos es el centro narrativo alrededor del que orbita toda la historia de Fragmentos de Honor.

Es una novela que adolece de los defectos de los primeros libros de toda saga: un desarrollo lento, un exceso de celo por presentar aquellos elementos que se suponen clave para la historia y poca profundidad en los personajes, pero a la que, sin embargo, sí que se le atisban rasgos propios de una saga que puede terminar siendo muy interesante.

En busca de lo simple como semilla de lo bueno

Esta primera novela nos muestra personajes y sociedades muy arquetípicas: planeta guerrero contra planeta desarrollado culturalmente, mujer inteligente y astuta frente al hombre-guerrero visceral pero sensible. Pese a todo ello, esa simpleza estructural puede ser una base sólida sobre la que asentar un desarrollo narrativo fuerte y que termine enganchando al lector.

Habrá que darle una oportunidad a su siguiente entrega: El aprendiz de guerrero.

Nota: 2.7 / 5

De olvidos y poetas

Una mañana que estaba dibujando, se acercó uno de los presos y me preguntó:

– ¿Eres dibujante?

Le dije que no, que sólo era aficionado.

– A mi también me gusta. Éste es para mi Manolito.

Me mostró un dibujo. Era un niño con una cabra junto a un árbol.

Y se retiró. No hablamos más. Cuando pasaron unos minutos se acercó otro de los presos y me dijo:

– ¿Sabes quién es ese que ha estado contigo?

– No.

– Es Miguel Hernández, el poeta.

Yo le había conocido en alguna ocasión en que, junto a Rafael Alberti, había ido al frente de Somosierra a recitarnos poemas. Pero el Miguel Hernández que había conocido no tenía ningún parecido con este otro Miguel Hernández. Estaba hecho polvo, enfermo y destruido por las humillaciones y el sufrimiento.

Hoy se cumplen 109 años del nacimiento de Miguel Hernández, uno de los grandes poetas españoles que nos dio el pasado siglo. El extracto de texto es de Miguel Gila, probablemente el mejor humorista español del siglo XX. Dos Migueles, dos genios de lo suyo, unidos por el dolor y el sufrimiento que trajeron los años oscuros de la posguerra española.

A Miguel Hernández lo conocí, de verdad, cuando tuve que despedirme de alguien muy cercano a mí. Di, casi por casualidad, con uno de sus poemas. Cuando lees a Miguel Hernández por primera vez, como yo hice en aquella ocasión, entiendes por qué el arte es una construcción humana: su Elegía te acerca a la fragilidad de nuestra existencia y, al mismo tiempo, proyecta esperanza cuando habla del vínculo indisoluble entre la muerte y el amor. La magia del poeta de verdad está en esa capacidad de expresión por encima de lo humano, su destreza con las palabras, como las teclas y el pianista, como el pintor y sus pinceles. Es ese concepto de arte que eleva al hombre y lo acerca a sus propios dioses. Miguel Hernández era uno de los privilegiados dotados con la capacidad de hacer sentir a través de sus textos.

Ahora vienen muchos a hablarnos de olvido. De enterrar bajo las toneladas del desprecio que trae la desmemoria que a nuestra España le arrancaron las palabras, le cegaron la mirada al futuro, acallaron su música y le borraron sus risas. Fueron otros los que, durante muchos años, se encargaron de sepultar la ilusión de una España diferente.

Hoy dicen que ya pasó. Que ya fue. Que hacerlo ahora es sinónimo de revancha.

Pero a los Miguel Hernández, a los García Lorca, a los Alberti o Unamuno. Y a los miles de anónimos que la confrontación entre las Españas, el terror y la ingnominia de los cobardes, los alejó a miles de kilómetros de su tierra o para siempre de todo lo que un día quisieron…

A esos no los olvidaremos nunca.

Reseña: La Luna es una cruel amante (Robert A. Heinlein)

A los libros de ciencia ficción siempre les he pedido que me propongan un futuro relativamente creíble pero que, además, hagan volar mi imaginación hacia caminos que no hubiera transitado con anterioridad.

Una historia común, en un futuro próximo.

Robert A. Heinlein decide tomar la dirección opuesta y plantear como futuro algo que ha sucedido innumerables veces en la historia de la humanidad: descubrimos un trozo tierra, nos creemos que nos pertenece, lo explotamos y al final la gente que vive allí decide que ya está bien de tanta broma y trata de independizarse.

Imaginemos por un momento que lo de viajar a la Luna se simplifica. Pongamos que hacemos un “Australia” con ella y enviamos a todos los presos con condenas a largas a pasar allí el resto de sus vidas. Una suerte de pena de muerte selenita.

Y, lo más interesante de todo, supongamos que esa gente desarrolla una sociedad con unas normas adecuadas a las características de nuestro satélite, lo cual conforma una cultura y una tradición propias y ajenas al resto de la Tierra.

Ya tenemos todo lo que necesitamos en la coctelera ideológica para plantear una situación política análoga a las muchas a las que se enfrentaron los europeos que se consideraron dueños del mundo por un tiempo.

El carisma de los personajes y la confusión del lector.

Si a Heinlein hay que reconocerle algo, más allá de que es un narrador excelente, es su capacidad para maniobrar con la historia hasta tal punto que uno se siente verdaderamente un extranjero en medio de una sociedad que le es totalmente desconocida. Al más puro estilo del misionero que llega a las tierras por evangelizar, el autor nos relata a través de los protagonistas cómo se estructura la vida de una población que debe enfrentarse a situaciones producidas por sus especiales características físicas y sociológicas: hay muchas menos mujeres que hombres y la gravedad es mucho menor a la de la Tierra.

Una sociedad puramente matriarcal, polígama hasta límites que tambalearían hasta al más liberal, sometida al yugo de una Autoridad que rige la explotación de sus recursos.

Sus protagonistas, en especial Mannie, se construyen sobre el doble juego de la cercanía del lenguaje y la incomprensión de su cultura. Es su carisma, su forma de pensar, la que hace al lector sumirse de lleno en su discurso. Y comprarlo ciegamente.

El elemento disruptor

En medio de esta marejada de pensamientos, aparece Mike, el cognum puro. Una especie de super computador, muy al estilo de Jane en la Saga de Ender, que concibe la existencia de la humanidad como un enorme juego en el que divertirse.

Su participación en el devenir de los acontecimientos resulta tan crucial como interesante desde el punto de vista ideológico: uno se pregunta hasta qué punto situaciones que se dan en la novela no se están produciendo ya en la actualidad.

Una historia conocida y un final que invita a reflexionar

Lo que sucede a lo largo de la novela tiene muchas similitudes con muchos capítulos históricos conocidos. El desenlace, como no puede ser de otra forma, también. Pero es la contextualización de la historia la que obliga al lector a realizar un ejercicio de reflexión. A hacerse preguntas para las que ya consideraba tener una respuesta clara.

Resulta que no.

Que quizá sí que estemos condenados a repetir nuestra historia.

Una y otra vez.

Nota: 8/10

Reseña: Fuego y Sangre (George R.R. Martin)

Decía Camilo José Cela que la literatura es una carrera de antorchas. En cada generación se lleva el testigo hasta donde se puede y ahí se le entrega al escritor de la etapa siguiente

A George R.R. Martin bien puede otorgársele el honor de haber recogido la antorcha que dejó en su día Tolkien al revolucionar el género de fantasía épica.

Una Canción de Hielo y Fuego se eleva por encima de sus contemporáneas como la gran saga de novelas de fantasía épica tras El Señor de los Anillos. No es poco si se tiene en cuenta que las aventuras de Frodo y el Anillo han influido en toda una generación de lectores, han hecho renacer a un género que parecía empeñarse en alejarse del gran público y han terminado cerrando de forma magistral su ciclo con la trilogía cinematográfica de Peter Jackson. (De lo que sucedió con El Hobbit y su esperpento de adaptación hablaré otro día).

Martin ha conseguido entrar en ese selecto grupo de escritores capaces de darle lustre a todo un género y propiciar una nueva primavera literaria. Lo logra transformando la narrativa y llevándola por caminos más oscuros, donde la condición humana se presenta sin tanto artificio: más madura y adusta, más real. La clave de su éxito es, en parte, ese mensaje implícito de que todos nos corrompemos con el poder, que la frontera entre el bien y el mal nunca estuvo clara.

Pero ese éxito también entraña sus riesgos. Da pie a escribir por las razones equivocadas y da lugar a obras mediocres.

Fuego y Sangre (Noviembre 2018, George R.R. Martin, Editorial Plaza & Janes) es una de ellas. Escrita como una especie de antología de los hechos sucedidos en Poniente unos 300 años antes del inicio de Una canción de hielo y fuego, es un repaso de la ascensión y la caída de la Casa Targaryen desde la llegada de Aegón el Conquistador a las costas de Rocadragón.

Como concepto apuntaba maneras, pero hay dos cosas muy evidentes una vez terminas el libro. La primera se hace palpable al pasar las primeras páginas: la novela no la ha escrito George R.R. Martin. Tal vez haya colaborado. Quizá haya definido las líneas maestras de la historia. Pero esto no lo ha escrito él. La segunda se va construyendo a la par que el propio relato: Fuego y Sangre está cualitativamente tan lejos de la saga principal que no debería ocupar el mismo estante en las librerías. Por respeto.

Que un libro de Martin se termine haciendo tedioso ilustra perfectamente lo que quiero decir. Sí, es el mismo Martin que no deja títere con cabeza en Tormenta de Espadas o que te sumerge en las tumultuosas horas en Desembarco del Rey cuando el Gorrión Supremo toma el control de la ciudad. Ese mismo escritor nos embarca esta vez en una aburrida historia de reyes que guerrean, de sucesores que conspiran y de herederos que nacen y mueren de forma constante y plana. Más allá de lo que se relata en lo que se conoce como la Danza de Dragones y que hace que la historia recobre la compostura brevemente, el libro es una suma anodina de hechos intrascendentes, de personajes que brillan por su nula profundidad y de una ausencia total de hilo conductor.

A los fanáticos de la saga les saciará un poco las ansias de historias de Poniente hasta el estreno de la última temporada de la serie televisiva.

A los pocos que no conocían la saga, dudo que les enganche en absoluto leer esta novela.

Totalmente innecesaria.

Nota: 5/10

Reseña: Un mundo sin fin – Ken Follet

Uno de los mayores riesgos a los que se enfrenta, desde mi punto de vista, un escritor, es al de sobrevivir a su propio éxito.

Ken Follet (Gales, 1949) rompió todos los índices de ventas con su novela Los pilares de la Tierra (2002), llevando a cientos de miles de personas a perderse en el apasionante mundo que rodeaba a la construcción de una catedral en esa pequeña ciudad de Kingsbridge en la Inglaterra medieval. Sin lugar a dudas, Los pilares de la Tierra tuvo un éxito merecido: detrás de él no sólo se asentaba una historia bien hilvanada, que hacía interactuar de forma atrayente a sus diferentes y múltiples personajes, sino que además también uno se dejaba llevar por toda esa ingente cantidad de información acerca del proceso de construcción de la época.

Como es comprensible, Ken Follet quiso mantener esa gallina generadora de fajos de billetes y planteó, años más tarde, su secuela: Un mundo sin fin (2008). Son muchos los problemas que arrastra esta segunda parte; la mayoría por culpa de su predecesora y de su descomunal éxito.

Un mundo sin fin plantea una serie de características prácticamente calcadas a Los pilares de la Tierra, lo cual le resta mucha capacidad de sorpresa: son ahora los hijos de los hijos de los protagonistas de la primera novela, los encargados de llevar adelante el hilo narrativo.

El primer problema con el que uno se topa es la falta de originalidad: pasan cosas demasiado parecidas, los malos siguen siendo muy malos y los buenos, tremendamente buenos. Follet trata de introducir variables que le permitan cierto margen de maniobra pero es incapaz de diferenciarse de la primera novela. Así, elementos como el viaje de uno de los protagonistas a tierras lejanas, los enfrentamientos entre familias que duran generaciones, los actos de la niñez que pasan factura en la edad adulta, etc., ya tratados en Los pilares de la Tierra, en esta segunda obra repiten el mismo patrón.

Otro de los grandes problemas a los que la novela se enfrenta es el hecho de que al mantener el mismo esquema de acción pierde credibilidad. Tal vez uno de los puntos fuertes de Los pilares de la Tierra fuera esa mezcla entre ficción e historia que rodeaba al libro de una especie de vitola de rigor. Sucede que en Un mundo sin fin, la situaciones que se producen son en muchos casos análogas a su predecesora y, por tanto, ese rigor asentado en la posibilidad de que las situaciones fueran reales, se resquebraja.

No es Un mundo sin fin en absoluto una mala novela. Tiene ritmo, tiene capacidad de sorpresa, tiene historias atrapantes y sigue teniendo, aunque menos, toda esa interesante intrahistoria acerca de la construcción de catedrales.

Su único inconveniente es tener que vivir a la sombra de su hermana mayor.

Nota: 7/10

Mi repaso a este 2016 y mis planes para el 2017

Se agotan las últimas horas de este año y, como viene siendo costumbre, es momento de hacer balance de lo que ha sido este 2016 en líneas generales.

Este año tengo la sensación de que ha pasado volando y que, en poco más de un suspiro, me vuelvo a encontrar frente a la lista de propósitos de año nuevo. Pero, en realidad, como todos los años, 2016 ha sido un año plagado de miles de momentos: algunos buenos, otros quizá no tanto y otros maravillosamente geniales. Al final, la vida se trata de esto: caminamos por un sendero desconocido, en un atardecer sin fin, acompañados por distintas personas. Y a cada paso que damos, nuestros acompañantes, nuestras circunstancias, las piedras en el camino, las sorpresas inesperadas, todo, conforma el resultado de lo que somos hoy. ¿Quién sabe que nuevas aventuras nos traerá el año que comienza? Ahí, creo yo, que radica la verdadera belleza de la vida: lo que está por venir es una película nueva por estrenar.

Y aún así, lo importante se reduce siempre a lo mismo: parar por un instante, mirar a nuestro alrededor, respirar profundamente y saborear los millones de sabores que la vida nos ofrece.

Mis libros

Durante este año me he quedado bastante lejos del objetivo de 30 libros que me había propuesto. Sin embargo, aquí van los 5 mejores libros que me he leído:

  1. El fin de la eternidad – Isaac Asimov
  2. Dune – Frank Herbert
  3. A sangre y fuego – Manuel Chaves Nogales
  4. El enigma de Fermat – Simon Singh
  5. Yo antes de ti – Jojo Moyes

Ganador indiscutible la obra, desconocida para mi, de Isaac Asimov. Fue un auténtico descubrimiento y pasé rápidamente de la sorpresa inicial a un verdadero disfrute al leer la novela. Os la recomendaría un millón de veces más.

Mis películas

También ha habido mucho cine que disfrutar durante este año que termina. En cuanto a cine mis películas favoritas de 2016:

  1. Arrival
  2. La habitación
  3. Star Wars: Rogue One
  4. La gran apuesta
  5. Antes de ti

La llegada (Arrival) ha sido, sin ningún género de dudas, la película de este año. La suma casi perfecta de ciencia ficción, psicología e intriga con un final revienta-cerebros la elevan al número uno de mis favoritas este 2016.

Mis canciones

Aquí voy a hacer un poco de trampa. Ya que mi querido estomagante me lo está pidiendo, aquí van las 5 canciones que más he escuchado este 2016 en Spotify

  1. Esperança – Txarango
  2. Nothihg Left – Kygo
  3. Duele el corazón – Enrique Iglesias feat. Wisin
  4. Music de carrer – Txarango
  5. Roma – Bangkok – Baby K

Creo que muestra casi a la perfección (tal vez cambiaría la 5) lo que este año me ha acompañado como banda sonora. Esperança fue un descubrimiento que, hoy todavía, me arranca una sonrisa al escucharla. «Som un riu que sempre avança».

Lo que espero de 2017

Cuando nos encontramos ante una página en blanco que escribir, muchas veces nos vemos ante dos sensaciones fuertemente enfrentadas: por un lado, un arranque casi visceral que nos empuja a ponernos a escribir sin ni siquiera pensar. Por otro, una amalgama de dudas, que nacen de nuestro interior más profundo, que nos frenan y nos hacen vacilar.

La clave está, como en casi todas las cosas de la vida, en encontrar el punto medio: en pararse durante un instante a reflexionar, pero tampoco demasiado. Que la vida son dos días y más vale usar el corrector que dejar la página sin escribir.

Así, a este 2017 le pido un poco más de lo mismo: que me traiga momentos felices, que los riegue con las sonrisas de la gente que quiero y que me quiere y que las lágrimas que derrame y la tristeza que las acompañe, sean amortiguadas por los abrazos de las personas especiales que han decidido acompañarme. En definitiva, que la vida siga siendo vida y la vivamos y la sintamos nuestra.

Mis propósitos para 2017

Y, para terminar, aquí mi lista de 5 propósitos para este 2017 que empieza:

  1. Ser constante en mis objetivos. Sacar tiempo y dedicación cada día para ir alcanzando todas y cada una de las metas que me he propuesto. Parecerá que no es un objetivo definido, pero créedme, hoy más que nunca tengo claro que este es el más importante de todos.
  2. Leer, escribir, viajar, jugar y reirme. Disfrutar de mi tiempo libre.
  3. Por enésima vez, que el piano sea una fuente de desconexión.
  4. Meditar.
  5. Disfrutar mucho de todas las cosas que estoy haciendo y ponerlas en valor cada vez que consiga dar un paso ahcia adelante.

Por un 2017 plagado de momentos geniales y de sonrisas eternas.

https://www.youtube.com/watch?v=s43sptuwkvA

Reseña: Dune – Frank Herbert

Resulta curioso cómo, por causas que hasta yo mismo desconozco, me resistí durante años a leer esta joya literaria.

Al final, como no podía ser de otra forma, terminé sucumbiendo al poder de seducción de ese lejano planeta desértico al que muchos conocen como Dune. Y me he acabado enamorando de sus paisajes, de sus gentes, de su especia, de sus gusanos de arena y de sus profecías.

Dune es una novela que te atrapa, te envuelve en un manto de concepción completa: todo existe y está cuidado tan al detalle que parece más una novela histórica de un planeta real que una historia de ciencia ficción.

Ahora, después de unos días de auténtico disfrute, soy un seguidor más del gran Muad’dib.

Contexto

Autor

Frank Herbert nació en 1920 en Estados Unidos, desempeñando varios trabajos antes de lanzarse a escribir. Tal vez fuera su estrecha relación con la naturaleza (llegó a ser pescador) lo que le hizo crear un mundo como el de Dune.

Una de las curiosidades más interesantes de su vida es que, en sus últimos años de vida, decidió vivir junto con su familia en una granja biológica de forma autosuficiente y en pleno contacto con la naturaleza. Tal vez, sus ideas acerca de la ecología en Arrakis influyeron en esta decisión.

La obra

Dune, que no fue la primera obra de Herbert, sí que fue la que le dio a conocer mundialmente. Supuso el pistoletazo de salida para la creación de una auténtica saga de libros que, comenzando con éste, llegó a alcanzar la cifra de seis escritos por Herbert. Su hijo continuó su legado añadiendo más novelas a la colección.

Ganadora de los premios Hugo y Nébula en 1965, Dune rápidamente se convertiría en un libro de culto para los amantes de la ciencia ficción. Alrededor de ella se creó una cultura que trajo consigo películas, series y una saga de juegos que fue la que me hizo introducirme en su mundo.

Con Dune 2 descubrí, al mismo tiempo, la importancia de la Casa Atreides y lo que significa jugar a un juego de estrategia en el PC.

La novela

Argumento

La historia se asienta en un futuro donde la humanidad ha conquistado la galaxia. En su exploración espacial, descubren un planeta cuyas arenas almacenan una extraña sustancia: La Melange. También conocida como especia, hará de Arrakis el planeta más codiciado por las oligarquías que gobiernan la galaxia.

El Duque Leto Atraides, cabeza visible de la Casa Atreides es elegido para sustituir a la Casa Harkonnen en el gobierno y la administración de Arrakis. Pero su llegada al planeta desértico va a estar plagada de sorpresas.

Arrakis, también conocido como Dune, encierra entre las arenas de sus desiertos un gran secreto.

En la historia confluyen de forma magistral la línea argumental de lo que le sucede a la Casa Atreides junto con la construcción titánica de un universo completo: política, religión, mitología, misticismo se unen a lo largo de la obra para mostrar al lector las puertas de acceso de un mundo que parece no tener límites.

Personajes

Paul Atreides
Hijo del duque Leto Atreides y de la Dama Jessica. Su destino está íntimamente ligado al devenir de Arrakis. Sin lugar a dudas la historia gira entorno a él. Un personaje que sufre una constante metamorfosis. Su paso de la adolescencia a la edad adulta traerá detrás consigo mucho más.

Dama Jessica
Concubina del duque Leto Atreides, del que está profundamente enamorada. Pertenece a una mística orden pseudoreligiosa conocida como Bene Gesserit. Se le encomendó dar a luz a una hija pero, por extrañas razones, desobedeció a su orden y tuvo un varón: Paul. Esto cambiaría para siempre el destino de muchos.

Duque Leto Atreides
Estandarte de la Casa Atreides. El duque Leto Atreides, emparentado con el emperador, es una persona terriblemente calculadora y analítica. Teme por la seguridad de su familia al trasladarse a Arrakis. Su visión, sin embargo, no le permite predecir todo lo que está a punto de suceder.

Barón Harkonnen
Enemigo acérrimo de la Casa Atreides. Codicioso. Visceral. Vladimir Harkonnen es la esencia del mal. Un hombre que necesita suspensores para poder caminar debido a su envergadura y que su único anhelo es colocar a un Harkonnen en el trono imperial. Conspirará para ello con todo y con todos.

Fremen
Los fremen son un pueblo que habita en Arrakis desde tiempos remotos. Les rodea una mística alrededor de la que han asentado su forma de vida. Habitan las zonas profundas del desierto, donde las condiciones de vida son más complicadas.

Opinión

Dune es una obra impresionante en casi todos los sentidos de la palabra. Frank Herbert creó un universo sin fronteras y asentó sobre las raíces áridas del desértico Dune, una historia deliciosa para los que amamos la ciencia ficción.

Con Dune, Herbert ha sido capaz de condensar en menos de 700 páginas la vasta tarea de crear, con un lujo de detalles casi inconcebible, una historia sin principio ni final. Arrakis existió cientos de años antes de que los Atreides aterrizaran en él. La orden Bene Gesserit lleva miles de años planificado la llegada de su mesías. La sensación de estar sentado sobre la cima de una gigantesca duna, rodeada de un desierto sin fin, empapa toda la obra.

Los personajes tienen un desarrollo en algunos casos brutal. Su evolución a lo largo de la historia se muestra de forma consistente. Herberte consigue que el lector se sumerja plenamente en el planeta desértico haciendo que resulte un verdadero placer la lectura de la novela.

Lo mejor y lo peor

Sin lugar a dudas, lo mejor de la novela es su construcción. Esa sensación de la que hablaba antes de estar ante la creación de una obra faraónica. Una historia que, bien tratada (y eso lo veremos en los siguientes libros) bien podría ser de las tres mejores sagas de la ciencia ficción.

Y, precisamente, su mayor virtud es también su mayor defecto. En su afán por conseguir verosimilitud. En su constante intento de transmitir la sensación de que Arrakis, su religión, sus intrigas políticas, su magia mística, realmente existen, Herbert pone en riesgo a la novela haciéndola en momentos algo compleja de seguir.

Sin embargo, son momentos puntuales que en nada desmerecen el resultado final: un libro maravillosamente genial.

Nota: 9/10

Reseña: El dragón de hielo – George RR Martin

Después de haber leído algunas obras alejadas de Canción de Hielo y Fuego, del archiconocido escritor George R.R. Martin, me aventuré a descubrirlo en un género totalmente desconocido: el de los cuentos infantiles.

El dragón de hielo es una aproximación, porque no lo considero plenamente, a la literatura infantil en la que Martin trata de jugar con sus virtudes literarias rebajando el nivel de complejidad de la obra.

Adara, una jovencita nacida en un frío invierno, protagoniza esta tierna historia en la que el famoso autor tira de repertorio conocido: dragones, guerras, caballeros, fuego y hielo. Sin embargo, a pesar de su intento por endulzar el relato para acercarlo a un público más joven, no llega a completar con éxito su empresa y algunos pasajes se tornan relativamente complejos para considerarlos puramente un cuento infantil.

Además, la propia historia adolece de cierta falta de esa inocencia que caracteriza a los relatos para los más pequeños.

Se trata, por tanto, de una novela corta más que un cuento infantil, tal vez a medio camino sin llegar a ser un relato juvenil pero, sin embargo, sin alcanzar las características que lo conviertan en una historia para contar a los más pequeños.

Tal vez, salvando las grande distancias, se me antoja que esa situación ambigua en el contínuo de las edades a la que el libro puede resultar accesible, se asemejaría a “El Hobbit” de Tolkien: un libro que no es una novela adulta, no es un cuento infantil, pero que tampoco llega a tener todos los ingredientes para ser un relato juvenil.

Sea como sea, se trata de una lectura amena, divertida, tierna en algunos momentos y, esto sí que es cierto, con momentos emotivos suficientes como para, tras una breve adaptación, ser una delicia para los más pequeños de la casa.

Nota: 6/10

Crítica: Un monstruo viene a verme (2016)

Hoy os traigo un combo de uno de los fenómenos audiovisuales de los últimos meses: crítica y reseña de Un Monstruo viene a verme.

La novela

No siempre hay un bueno. Ni siempre hay un malo. Casi todo el mundo está en algún punto intermedio.

Primero empezaré por la novela, de Patrick Ness, que cayó en mis manos a raíz de la publicidad que estaba teniendo la película.

Argumento

Un Monstruo viene a verme es una novela relativamente corta (rondará las 200 páginas) acerca de la vida de Connor O’Malley. Connor es un joven británico de 11 años que vive una compleja situación: su madre está enferma y sobre él ha recaído la pesada carga de sobrellevar el día a día. Su situación en el colegio no es mucho mejor, lo cual contribuye a dotar a su realidad de una neblina de pesimismo y tristeza.

Inmerso en esa lucha diaria con su madre, Connor sufre noche tras noche una pesadilla que se repite y que trastorna hasta lo más profundo de su alma. Sus miedos condesados en su inconsciente.

Y de repente, en medio de una de esas tormentosas pesadillas, aparece un monstruo.

Ness juega brillantemente con el equilibrio entre lo real y lo imaginario, entre realidad y sueño, para dotar al monstruo de una fina capa de realismo. No es un monstruo común, no se trata de una aparición cualquiera, propia de nuestros miedos infantiles, de los cuentos de la abuela. El monstruo representa algo mucho más profundo. Y es, precisamente, el simbolismo que rodea a ese personaje, lo que imprime en la novela una fuerza considerable.

Es la relación entre Connor y ese monstruo sobre la que Ness cimienta el desarrollo de la narración. Sus largas conversaciones, las historias que el monstruo utiliza como parábolas, ayudan a perfilar la relación maestro-discípulo, el proceso de iniciación. Porque si de algo va esta historia es, fundamentalmente, del paso de la niñez a la edad adulta. De la comprensión acerca de la vida misma cuando las nubes de la infancia se despejan. Cuando se abre el camino hacia la verdad absoluta.

Junto con esto, la novela profundiza en otro aspecto crucial: la relación niño-adulto. Y lo hace desde la perspectiva del niño, de aquel que empieza a comprender pero no le dejan. De un mundo que previene a los niños que no son tan niños de todo contacto con la realidad con tal de protegerlos. O más bien sobreprotegerlos.

Personajes

Conor O’Malley. Protagonista indiscutible. Niño no tan niño pero demasiado niño para ser adulto. Aprenderá demasiado pronto la realidad de la vida misma, de sus dificultades, pero con ello también aprenderá el verdadero significado de amor incondicional. La verdad que esconde en su corazón, la que le atenaza el alma, será la que finalmente le libere y le abra las puertas a la edad adulta.

El Monstruo. El símbolo. El árbol sobre el que las ramas de la historia crecen. Es el catalizador de Conor, la brújula que le indica el norte en la senda hacia a la adultez. Su existencia no queda del todo bien definida dotándole de esa atmósfera de misticismo: ¿es una ilusión? ¿un delirio? ¿una consecuencia? O realmente existe y todos tenemos ese monstruo dentro de nosotros.

La madre de Conor. A pesar de ser un personaje secundario, tiene un papel tan fundamental en la historia como el propio Conor. Es el yang, la cara amarga de la historia. Está enferma y sufre por dos: por ella y por su hijo. Es la relación entre ella y Conor la que dice más en menos.

La abuela y el padre de Conor. Representan, junto con sus compañeros de colegio, el exterior, el entorno de Conor. Algunos opresivos, otros amigables pero distantes y algunos incluso violentos. Es el día a día al que se tiene que enfrentar Conor.

Sensaciones

A veces las joyas literarias vienen envueltas en largas novelas de una saga épica que queda escrita para la eternidad. A veces, como es el caso, son pequeñas historias que tienen mucho más detrás de lo que a primera vista parece.

Un monstruo viene a verme es más que la historia de los problemas de un niño de 11 años y de su madre enferma. Induce a la reflexión acerca de la propia vida. De cuándo y cómo dejamos de sentirnos niños, invencibles, eternos, para comprender la realidad de nuestra existencia. Cuando nos enfrentamos cara a cara a la crueldad de la vida, cuando miramos a los ojos a la injusticia y entendemos que no hay juez que la imparta, que no podemos buscar justificar el dolor porque forma parte inherente de la propia existencia.

Pero también habla de esperanza, de amor y de futuro. Habla de los dos lados de esa moneda que cada mañana lanzamos al aire esperando lo mejor de ella.

E historias así, merecen la pena ser leídas.

Nota: 7/10

La película

Adaptación

Juan Antonio Bayona hace una adaptación de la novela de Ness prácticamente perfecta. No hay peros. Y mira que resulta complicado cuando estamos hablando del paso al celuloide de cualquier obra literaria. La película sigue con milimétrica brillantez la línea argumental de la novela. Especial mención para las escenas que reproducen las historias contadas por el monstruo, de una belleza espectacular.

Interpretación

Si algo importaba a la hora de elegir el elenco, sin ningún género de dudas, era quien iba a interpretar al pequeño Conor O’Malley. La elección de Lewis MacDougall me parece acertadísima. Si la película convence es gracias a su irreprochable actuación.

Junto a él, Felicity Jones en el papel de madre y una fantástica Sigorney Weaver en el de abuela, conforman el reparto principal de la película. Todos con un nivel notable.

Mención a parte tiene el papel del monstruo. Una majestuosa animación en tres dimensiones cuyos dos elementos fundamentales son sus ojos y su boca. La expresividad del monstruo está fuera de toda duda. Y eso lo hace creíble. Tan creíble que el vínculo que une al monstruo y al pequeño Conor se agiganta en cada escena.

Banda sonora y fotografía

Si a todo lo dicho le añadimos una banda sonora que arranca de la piel los pelos para convertirlos en verdaderas escarpias.

Y si además jugamos con escenas pintadas en acuarela, animaciones preciosistas y un juego de luces y sombras durante toda la película, a uno no le queda otra cosa más que rendirse ante la magnífica obra de Bayona.

Sensaciones

La película es un ejemplo maravilloso de como llevar al cine una historia y hacerla todavía más grande. La magia del cine es esta: la de convertir en realidad nuestra imaginación. Si para mi El Orfanato era una obra maestra del cine de terror, Un monstruo viene a verme es una auténtica piedra preciosa del drama. De esas películas que uno sale con el sabor agridulce que dan las historias que no tienen vencedores ni vencidos, en las que no hay buenos y malos.

Porque, y esto es los verdaderamente importante, en la vida real, no los hay.

¿A qué estás esperando para ir a verla?

Nota: 8/10