El formato Blu-Ray comienza a ser cada vez más conocido y muchas de las películas que pueden adquirirse actualmente salen ya usando este sistema.
El problema que se nos plantea a muchos es que, si intentamos ver un poco más allá, llegamos a la conclusión de que el proceso de decadencia de este formato está comenzando.
¿Cómo es posible que un sistema que todavía no esté implantado esté ya muerto? La respuesta es sencilla, el desarrollo del formato se basó en las reglas del juego de hace 5 o 6 años. Las cosas, nos guste o no, han cambiado.
Actualmente, en la era de las memorias flash del tamaño de una uña, pretender comulgar con un formato tan engorroso como es el del disco compacto se antoja para muchos más una imposición que un avance.
El Blu-Ray (y el defenstrado HD-DVD) pueden tener muchas ventajas, no lo niego, entre las cuales sus defensores ensalzan su alta capacidad, las novedades tecnológicas que nos presentará su formato en la reproducción del hogar, su interactividad, etc.
A esto yo siempre responderé lo mismo: ¿Y qué?. Todas esas ventajas se evaporan frente a las que presentan las memorias flash.
Y es que los disco compactos se rayan, se estropean, no son regrabables (a no ser que te gastes 3 veces más en uno así) y, sobretodo, requieren de hardware adicional.
Por eso, en la actual etapa de lo quiero ahora, lo quiero ya, y lo quiero bonito, el Blu-Ray tiene las horas contadas.
Si estás cansado de los mismos iconos y quieres diferenciar las carpetas en función de la utilidad que les estás dando, no está de más que eches un vistazo a este sencillo consejo.
En primer lugar elegiremos el nuevo aspecto de nuestra carpeta. Para ello existen infinidad de páginas de donde os podéis descargar archivos .ico (archivos de icono). Yo os recomiendo IconFactory por disponer de una sección freeware (gratuita) desde donde os podréis bajar infinidad de iconos de altísima calidad.
Nicholas Negroponte, aunque para muchos sea un completo desconocido, es un señor que un buen día decidió que las personas, especialmente los niños, que estudiaban en países en vías de desarrollo y tenían un acceso muy limitado a la tecnología estaban en todo su derecho de poder tener un ordenador, conexión a internet… para mejorar su experiencia educativa.
Así nació el proyecto OLPC (One Laptop per Child [Un portátil por niño]).
Se trataba de construir un ordenador portátil barato, de alrededor de unos 100$. El problema del proyecto fue que a medida que se fue desarrollando, el coste del aparato fue creciendo hasta duplicarse. Finalmente Negroponte se fue.
Buena noticia es esta que leo en Barrapunto: Nueva generación de ordenadores OLPC XO. Parece ser que Negroponte ha vuelto con una idea un puntito más revolucionaria.
Se trata de un portátil con dos pantallas táctiles (no hay teclado) y que permitirá usarlo como libro de lectura, como ordenador convencional, como máquina de juegos…