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Star Wars: Rogue One

Y cuando ya no quedaba esperanza, sucedió.

Star Wars ha vuelto

Un año después del bochornoso espectáculo de El Despertar de la fuerza, el director Gareth Edwards, que venía con el cuestionable honor de haber filmado el prescindible remake de Godzilla, le ha enseñado al famoso J.J. Abrams cómo se tienen que hacer las cosas.

Con Star Wars: Rogue One, lo que vendría a ser un Episodio 3.5, la saga vuelve a la senda de la que no habría de haber salido jamás: cine palomitero de fantasía.

Esta nueva entrega, que se ha bautizado como spin-off de la saga oficial, aúna todos y cada uno de los elementos que convirtieron hace más de 30 años a Star Wars en un icono del cine de aventuras.

Así que hoy se puede decir bien alto que, por fin, Star Wars ha regresado.

Argumento

Una historia de muchas historias

Star Wars: Rogue One tiene un inicio trepidante en el que se asientan las bases de la situación de la galaxia. Se plantean o, más bien, se esbozan, los personajes que van a ir haciéndose hueco durante el desarrollo de la historia.

Lo fundamental, lo que ya marca el devenir del resto de la película, es que ya en los primeros diez minutos de metraje uno respira la atmósfera de una epopeya. Planetas lejanos. Mundos olvidados. Leyendas vivas. Personajes con carisma. Todo eso, en diez minutos. Imaginad la sensación, sentado en la butaca, cuando uno está ante los hilos de una historia que siente como inconmensurable.

Un desarrollo sostenido y coherente

Y con estos mimbres, el bueno de Edwards se dedica a contarnos una historia en la que entreteje los elementos más puristas de la saga de las galaxias junto con la libertad que le proporciona disponer a su alcance de un universo por descubrir. Las escenas de acción encajan a la perfección con el paso lento de los momentos más ideológicos, más políticos y con aquellos más sentimentales.

El proceso, además, lo disfruta uno con la impresión de que en ningún momento se pierde la coherencia con los axiomas básicos de la historia. Aquí no hay ningún personaje capaz de dominar la Fuerza cuando cinco minutos antes desconocía su existencia.

Una trama más adulta

Otro de los grandes elementos de la película es el tono de su historia. Alejada de infantilismos y mercantilismos, Star Wars: Rogue One nos muestra las sombras de la constante lucha de la resistencia galáctica contra el malvado Imperio Galáctico. No existe, en este relato, una división meridiana entre buenos y malos. Hay lugar para los grises, para las personalidades que se difuminan entre el objetivo honorable y los medios oscuros para lograrlo.

Con ello, sus personajes adquieren un grado más de profundidad, en especial el joven Cassian Andor (interpretado por Diego Luna), que se aleja del prototipo de héroe perfecto para acercarse más a los defectos de la humanidad.

Personajes

Grandes protagonistas secundarios

Este spin-off está protagonizado por personajes tangenciales a la saga central y, por tanto, estaríamos hablando de que la historia orbita entorno a personajes secundarios de la Guerra de las Galaxias.

La primera e indiscutible protagonista de Star Wars: Rogue One es la joven Felicity Jones en el papel de Jyn Erso. Hija de un importante científico del Imperio, su rol será fundamental en todo el desarrollo de la película. Es, junto con Andor, el personaje que más evolución sufre a lo largo del relato.

El segundo, en una especie de dúo Han Solo-Leia, es el mejicano Diego Luna, dando vida al joven rebelde Cassian Andor. Como ya he mencionado antes, es un personaje alejado de arquetipo de héroe en el que la lucha entre el Lado Oscuro y la Fuerza se hace más patente.

Y para cerrar el trío de personajes fundamentales, el gran villano, el teniente comandante del Imperio, Orson Krennic, interpretado por un muy solvente Ben Mendelson, que nos permitirá apreciar las debilidades que el Imperio comenzaba a tener en su propio seno. Y el miedo latente al poder del Lado Oscuro.

El carisma en los verdaderos secundarios

Si a este buen trío de actores le añadimos algunos secundarios realmente buenos, como el gran Forrest Whitaker haciendo de el extraño Saw Gerrera, a Mads Mikkelsen interpretando al padre de Jyn, el científico Galen Erso y, sin ningún género de dudas, el increíble Donnie Yen en el papelón del monje guerrero Chirrut Îmwe (personaje al que directamente le daba un spin-off a él solito), nos queda un elenco de actores y personajes más que decente.

Mención especial: KS2O

Sin embargo, si alguien aparece por encima del resto como una sorpresa absoluta, éste es el robot KS2O. Alejados ya de copias baratas de R2D2, sin la necesidad de hacer un producto que se vaya a vender en Amazon, Edwards dibuja a un increíble androide imperial reprogramado para servir a la Rebelión. Es el contrapunto perfecto en la mayoría de situaciones de tensión. Así, añade esa pizca de humor socarrón que tanto se echó de menos en el Episodio VII. Todo un acierto.

Conclusiones

Un gran acierto

En todos los aspectos Star Wars: Rogue One da en el blanco. Nos recuerda que el cine de aventuras con el que crecimos, el que se gestó allá por los 80 y que mantuvo embobados a la gran y pequeña pantalla a millones de niños y adolescentes, todavía tiene un hueco entre tanto refrito insalubre. Todavía podemos disfrutar de una verdadera historia de aventuras con sus héroes y villanos y con sus objetivos nobles.

Esta película devuelve, al menos en parte, la ilusión que muchos perdimos al ver la desastrosa continuación de la saga hace un año. Puede que todavía quede esperanza para la Guerra de las Galaxias.

Porque ya sabéis:

Las rebeliones se construyen con esperanza.

Nota: 8/10

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Un monstruo viene a verme

Hoy os traigo un combo de uno de los fenómenos audiovisuales de los últimos meses: crítica y reseña de Un Monstruo viene a verme.

La novela

No siempre hay un bueno. Ni siempre hay un malo. Casi todo el mundo está en algún punto intermedio.

Primero empezaré por la novela, de Patrick Ness, que cayó en mis manos a raíz de la publicidad que estaba teniendo la película.

Argumento

Un Monstruo viene a verme es una novela relativamente corta (rondará las 200 páginas) acerca de la vida de Connor O’Malley. Connor es un joven británico de 11 años que vive una compleja situación: su madre está enferma y sobre él ha recaído la pesada carga de sobrellevar el día a día. Su situación en el colegio no es mucho mejor, lo cual contribuye a dotar a su realidad de una neblina de pesimismo y tristeza.

Inmerso en esa lucha diaria con su madre, Connor sufre noche tras noche una pesadilla que se repite y que trastorna hasta lo más profundo de su alma. Sus miedos condesados en su inconsciente.

Y de repente, en medio de una de esas tormentosas pesadillas, aparece un monstruo.

Ness juega brillantemente con el equilibrio entre lo real y lo imaginario, entre realidad y sueño, para dotar al monstruo de una fina capa de realismo. No es un monstruo común, no se trata de una aparición cualquiera, propia de nuestros miedos infantiles, de los cuentos de la abuela. El monstruo representa algo mucho más profundo. Y es, precisamente, el simbolismo que rodea a ese personaje, lo que imprime en la novela una fuerza considerable.

Es la relación entre Connor y ese monstruo sobre la que Ness cimienta el desarrollo de la narración. Sus largas conversaciones, las historias que el monstruo utiliza como parábolas, ayudan a perfilar la relación maestro-discípulo, el proceso de iniciación. Porque si de algo va esta historia es, fundamentalmente, del paso de la niñez a la edad adulta. De la comprensión acerca de la vida misma cuando las nubes de la infancia se despejan. Cuando se abre el camino hacia la verdad absoluta.

Junto con esto, la novela profundiza en otro aspecto crucial: la relación niño-adulto. Y lo hace desde la perspectiva del niño, de aquel que empieza a comprender pero no le dejan. De un mundo que previene a los niños que no son tan niños de todo contacto con la realidad con tal de protegerlos. O más bien sobreprotegerlos.

Personajes

Conor O’Malley. Protagonista indiscutible. Niño no tan niño pero demasiado niño para ser adulto. Aprenderá demasiado pronto la realidad de la vida misma, de sus dificultades, pero con ello también aprenderá el verdadero significado de amor incondicional. La verdad que esconde en su corazón, la que le atenaza el alma, será la que finalmente le libere y le abra las puertas a la edad adulta.

El Monstruo. El símbolo. El árbol sobre el que las ramas de la historia crecen. Es el catalizador de Conor, la brújula que le indica el norte en la senda hacia a la adultez. Su existencia no queda del todo bien definida dotándole de esa atmósfera de misticismo: ¿es una ilusión? ¿un delirio? ¿una consecuencia? O realmente existe y todos tenemos ese monstruo dentro de nosotros.

La madre de Conor. A pesar de ser un personaje secundario, tiene un papel tan fundamental en la historia como el propio Conor. Es el yang, la cara amarga de la historia. Está enferma y sufre por dos: por ella y por su hijo. Es la relación entre ella y Conor la que dice más en menos.

La abuela y el padre de Conor. Representan, junto con sus compañeros de colegio, el exterior, el entorno de Conor. Algunos opresivos, otros amigables pero distantes y algunos incluso violentos. Es el día a día al que se tiene que enfrentar Conor.

Sensaciones

A veces las joyas literarias vienen envueltas en largas novelas de una saga épica que queda escrita para la eternidad. A veces, como es el caso, son pequeñas historias que tienen mucho más detrás de lo que a primera vista parece.

Un monstruo viene a verme es más que la historia de los problemas de un niño de 11 años y de su madre enferma. Induce a la reflexión acerca de la propia vida. De cuándo y cómo dejamos de sentirnos niños, invencibles, eternos, para comprender la realidad de nuestra existencia. Cuando nos enfrentamos cara a cara a la crueldad de la vida, cuando miramos a los ojos a la injusticia y entendemos que no hay juez que la imparta, que no podemos buscar justificar el dolor porque forma parte inherente de la propia existencia.

Pero también habla de esperanza, de amor y de futuro. Habla de los dos lados de esa moneda que cada mañana lanzamos al aire esperando lo mejor de ella.

E historias así, merecen la pena ser leídas.

Nota: 7/10

La película

Adaptación

Juan Antonio Bayona hace una adaptación de la novela de Ness prácticamente perfecta. No hay peros. Y mira que resulta complicado cuando estamos hablando del paso al celuloide de cualquier obra literaria. La película sigue con milimétrica brillantez la línea argumental de la novela. Especial mención para las escenas que reproducen las historias contadas por el monstruo, de una belleza espectacular.

Interpretación

Si algo importaba a la hora de elegir el elenco, sin ningún género de dudas, era quien iba a interpretar al pequeño Conor O’Malley. La elección de Lewis MacDougall me parece acertadísima. Si la película convence es gracias a su irreprochable actuación.

Junto a él, Felicity Jones en el papel de madre y una fantástica Sigorney Weaver en el de abuela, conforman el reparto principal de la película. Todos con un nivel notable.

Mención a parte tiene el papel del monstruo. Una majestuosa animación en tres dimensiones cuyos dos elementos fundamentales son sus ojos y su boca. La expresividad del monstruo está fuera de toda duda. Y eso lo hace creíble. Tan creíble que el vínculo que une al monstruo y al pequeño Conor se agiganta en cada escena.

Banda sonora y fotografía

Si a todo lo dicho le añadimos una banda sonora que arranca de la piel los pelos para convertirlos en verdaderas escarpias.

Y si además jugamos con escenas pintadas en acuarela, animaciones preciosistas y un juego de luces y sombras durante toda la película, a uno no le queda otra cosa más que rendirse ante la magnífica obra de Bayona.

Sensaciones

La película es un ejemplo maravilloso de como llevar al cine una historia y hacerla todavía más grande. La magia del cine es esta: la de convertir en realidad nuestra imaginación. Si para mi El Orfanato era una obra maestra del cine de terror, Un monstruo viene a verme es una auténtica piedra preciosa del drama. De esas películas que uno sale con el sabor agridulce que dan las historias que no tienen vencedores ni vencidos, en las que no hay buenos y malos.

Porque, y esto es los verdaderamente importante, en la vida real, no los hay.

¿A qué estás esperando para ir a verla?

Nota: 8/10

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Al cine argentino le pasa un poco como a Messi: o lo adoras hasta casi endiosarlo o lo defenestras hasta cubrirlo de lodo.

Y en cierto modo esta dicotomía no anda lejos de ser justa. El cine argentino es… especial.

Al final del túnel (Rodrigo Grande) es de aquello que llaman “coproducción” hispanoargentina y que viene a significar que hay actores de ambos lados del charco y que la plata también se reparte. Lo que suma, y mucho, es el talento de ambos países.

Si uno salva el efecto relativamente desagradable que provoca ver a Clara Lago impostando el acento porteño, esta película es de las de guardar en el cajoncito de “buenas pelis” para cuando uno tenga algún rato libre.

Para empezar tenemos a Leonardo Sbaraglia. ¡Qué porte tiene este señor siempre! Hasta cuando hace de tullido se come la pantalla por los cuatro costados.

Así, un Sbaraglia lisiado es quien nos introduce en una historia oscura, de engaños (a los personajes y al espectador), algunos evidentes y otros menos, con el telón de fondo de un atraco a un banco.

A la Lago la vemos crecer conforme se desarrolla la historia, ya digo, superando el estupor que produce tener la sensación de que la están doblando. Y para cerrar el trío mágico de actores, un genial Pablo Echarri que hace de malo, pero de malo malísimo. De esos que te provocan un miedo atroz casi desde su primera línea de diálogo.

Con estos mimbres, sólo nos faltaba una cosa, que la historia mereciera la pena, y teníamos una película redonda. Y, contra todo pronóstico, así fue. Una cinta que te mantiene taladrado a la butaca sus dos horazas de duración y que por momentos convierte a la atmósfera de la sala de cine en casi irrespirable.

Ya digo, cine argentino. Una lotería.

En esta, toca el premio.

Nota: 8/10

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Critica - Antes de ti

Por fin volví a una sala de cine. Después de demasiado tiempo tuve la oportunidad, al fin, de disfrutar de la adaptación cinematográfica de la novela de Jojo Moyes: Yo, antes de ti.

Argumento

Antes de ti (2016) a la que, inexplicablemente le han sisado el sujeto, comienza con su protagonista, una divertida aunque algo despistada Lou Clark (Emilia Clarke) en busca desesperada de trabajo. En un último intento, desde el servicio de empleo, le ponen en contacto con la familia Traynor, que anda buscando una cuidadora.

Es allí donde Lou conocerá a Camille Traynor, la matriarca de la familia. Ella será la encargada de explicarle en qué consistirá su trabajo: cuidar de su hijo tetrapléjico, Will Traynor.

A partir de ahí Lou y Will comenzarán una interesante relación que les llevará a sondear los caminos de la amistad, haciendo reflexionar al espectador acerca del verdadero sentido de la vida.

Personajes

La historia gira fundamentalmente entorno a dos personajes:

Lou Clark (Emilia Clarke): Es la hija pequeña de los Clark, una modesta familia que sobrevive con poco. Tras quedarse su hermana embarazada, aumentan las necesidades de su familia. Por lo que Lou debe renunciar a muchos de sus sueños.

William Traynor: (Sam Claflin): Tras un accidente de moto (del que hablan en los primeros minutos de la película) Will vive postrado en una silla de ruedas. El accidente y la posterior rehabilitación han hecho de Will una persona dura, arisca, alejada del mundo. Es una persona solitaria y encerrada en si mismo.

La elección de estos dos actores, cuya química es innegable desde el primer minuto, junto con el resto del elenco, ha sido uno de los grandes aciertos de la película, llevando a la gran pantalla casi de forma milimétrica lo que Jojo Moyes nos cuenta en la novela.

Fotografía y Banda Sonora

Si hay algo que destaca por encima de todo son dos factores importantes para toda película: la fotografía y la música.
Con unas imágenes de Inglaterra francamente espectaculares, Antes de ti transmite esa atmósfera de pausa y calma casi eternas de un pequeño pueblecito inglés. Junto con esas impresionantes imágenes, una banda sonora muy a la altura de las circunstancias. Os recomiendo enérgicamente la canción compuesta por Imagine Dragons: Not Today.

Adaptación

El gran desafío de las adaptaciones cinematográficas es el que sean capaces de saltar el abismo que puede haber entre la imaginación del lector y la realidad de los personajes y la historia. Antes de ti solventa con creces el reto y se muestra como el complemento perfecto para la novela.

No os voy a engañar, Antes de ti es una peli para llorar. Para terminar con el corazón en un puño y salir de la sala pensando mucho acerca de muchas cosas: del amor, del destino, de los miles de futuros posibles y de la vida.

Y ya sabéis lo que me gusta a mi llorar en el cine.

Nota: 7/10

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Entre examen y examen he podido sacar un poquito de tiempo para uno de mis placeres favoritos: sentarme en el sofá a disfrutar de una buena película.

Después de postergarlo durante algún tiempo tuve la oportunidad de ver The Witch (La Bruja), una producción dirigida por Robert Eggers y protagonizada por una inquietante Anya Taylor-Joy.

Argumento

The Witch se desarrolla en Nueva Inglaterra en 1630, con la llegada de muchos colonos ingleses que buscaban tierras en la recientemente descubierta América.

Los protagonistas, una familia de devotos cristianos, tienen que salir del pueblo donde viven por alguna desconocida razón y terminan construyendo una pequeña granja frente a un misterioso bosque.

A partir de ese momento, los extraños sucesos comienzan a ocurrir. Lejos de tratarse de sucesos paranormales, The Witch ahonda en la mente de una familia con profundas convicciones religiosas y con un intenso juego de luces y sombras transmite al espectador la tensión que envuelve a la familia.

Personajes

Ralph Ineson: Es William, el patriarca de la familia. Sólo su voz (vi la película en VO) es suficiente para transmitir miedo. Su papel es fundamental en el devenir de los hechos y actúa como centro de gravedad de la familia.

Kate Dickie: Es Katherine, la madre. La más devota de todos. Es la que más añora los viejos tiempos en Inglaterra y la que más muestra el estereotipo de ceguera religiosa: superstición y fe a partes iguales.

Harvey Scrimshaw: Es Caleb, el segundo hijo del matrimonio. Profesa un profundo respeto por su padre y por sus enseñanzas religiosas hasta el punto que afectarán a su percepción de la realidad.

Ellie Grainger y Lucas Dawson: Los mellizos Mercy y Jonas. A mi, qué queréis que os diga, son los que más miedo me dan. Tienen algo profundamente extraño en su actitud. Su relación con el carnero negro Phillip resulta de lo más perturbadora.

Anya Taylor-Joy: Thomasin, la hija mayor. Es alrededor de la que realmente gira toda la historia. Hace un papelón. Se encuentra a medio camino entre la fe absoluta e inquebrantable de sus padres y las dudas propias de la adolescencia. Su papel es el más interesante de todos.

Fotografía

Si en algo destaca soberanamente la película es en su fotografía. La oscuridad es el elemento común en prácticamente todo el metraje, con una sensación a caballo entre la opresión propia de la falta de luz y lo siniestro de lo que “se intuye pero no se ve”.

Banda Sonora

Otro elemento crucial para el desarrollo de la historia es su banda sonora. Aparece en los momentos justos para añadir, si cabe, más tensión a las escenas.

Conclusiones

Sin lugar a dudas The Witch es una película interesante. A ratos, no lo negaré, puede tornarse en tediosa por el lento desarrollo de la historia. Sin embargo, los últimos 20 minutos son realmente intensos, llevando al clímax todo ese suspense.

La historia además, está basada en un compendio de leyendas y documentación de la época, lo que le otorga un punto más de verosimilitud al relato. Así que, si no eres muy aficionado a las películas de miedo, igual no es buena idea que la veas.

Nota: 6.5/10

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Llevo ya mucho tiempo insistiendo que para mi el cine se trata de contar historias. Las formas, el continente, es importante, no lo niego, pero lo que de verdad redunda en el sabor que uno tiene al terminar de ver una película es el contenido.

Ayer tuve la oportunidad de ver la última película dirigida por Paco León, Kiki, el amor se hace..

Estamos ante una película ligera, de estas de consumir en cualquier momento, pero no por ello en absoluto desdeñable. Divertida, desenfadada, la última propuesta del actor de Aída convertido ahora en director es una de esas historias (o más bien suma de historias en este caso) que no cuesta nada digerir. Y además, por el camino, no sólo entretiene sino que también arranca carcajadas en bastantes momentos.

Kiki, el amor se hace, es un relato acerca de las relaciones, todas, las amorosas, las sexuales, las de todos los colores, con el sabor dulce del que pretende transmitir la idea de que mientras todos disfruten, todo termina valiendo.

Con actores bastantes conocidos, con un Paco León otra vez a la altura de las circunstancias y con una Candela Peña increíble, la película pasa con nota el corte, haciendo que los espectadores identifiquen mucho y descubran otro tanto acerca del sexo y las relaciones de pareja.

Mención especial para la banda sonora, perfectamente integrada, y con momentos musicales de grandísima altura que ayudan a que, en global, la película sea una de esas que no me cueste nada deciros: ved la película, yo salí del cine con una enorme sonrisa.

Nota: 6.5/10

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Esta vez tiene que ser la vencida para el pobre Di Caprio. Ha puesto mucho empeño para conseguir la ansiadísima estatuilla de oro y convertir su nombre en leyenda al pertenecer a la lista de premiados de los Oscar.

En The Revenant (El Renacido) se ha construido un papel a su medida. Milimetrando cada plano para convertirle en centro de atención de las más de dos horas que dura la película.

Un argumento simple

Rozando lo simplón.

No me malinterpretéis, la historia está bien, es redonda, tiene lógica y permite seguir fácilmente el devenir de los acontecimientos.

Resumiendo, Hugh Glass (Di Caprio) es un colono americano que de alguna forma ha vivido entre indios y ha aprendido a mimetizarse con el entorno. Por otros azares de la vida, termina formando parte de una expedición que comercia con pieles. Durante una de sus incursiones son atacados por unos indios nativos que buscan una mujer secuestrada y los acontecimientos se precipitan.

Pasan una serie de cosas más que marcan la historia y que no quiero desvelar porque resulta interesante para el espectador su factor sorpresa.

Una historia plana

El gran problema del que adolece la historia que nos cuenta Iñárritu es su falta de emoción. Es como estar paseando por una atracción preciosa, cuidada hasta el más mínimo detalle, pero que no termina de transmitirte nada.

Esta falta de interacción espectador-película le resta demasiado, llegando a ser por momentos de una lentitud exasperante.

Sin embargo existen otros pasajes del metraje en los que el espectador se encuentra sumido en un clima de tensión constante que le obliga a mantener la concentración, con una atmósfera que parece querer ahogarnos y que es capaz de envolver perfectamente a los acontecimientos.

Hay que reconocerle al director su impecable puesta en escena de las situaciones más crudas, que acercan al ser humano al nexo con su pasado común con los homínidos, con lo visceral de su alma.

Fotografía impecable

Si por algo brilla enormemente la película es por su indescriptible factura fotográfica. Iñárritu nos regala planos de una maravillosa belleza. La ambientación es, sin duda, una de las grandes virtudes de El Renacido.

Di Caprio derecho al Oscar

Leonardo Di Caprio debería ser el ganador del Oscar al mejor actor este año. No estoy tan seguro de que la película debiera estar ni siquiera nominada, aunque viendo las cadidatas, tampoco es que haya excesiva competencia. Pero lo que está claro es que Di Cpario ha sido capaz de transmitir la crudeza de la vida de la época, el espíritu de supervivencia humano y, quizá esto en menor medida, la sed de venganza, de forma notable.

Si lo que se premia en los Oscar es la calidad interpretativa, creo que no debe haber demasiadas dudas con respecto a ello: Leo es el elegido este año.

Nota: 6/10

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Comienzo esta temporada 2016 de posts con la crítica a una de esas pequeñas joyas que descubres por casualidad y que instantáneamente se convierte en una de tus favoritas.

Ficha técnica

Titulo: Byousoku Go Senchimetoru
Director: Makoto Shinkai
Temática: Drama, Romance [Seinen] Duración: 63 minutos
Más información: Cinco centímetros por segundo (Wikipedia)

Argumento

Byousoku 5 centimeters se divide en tres cortos de alrededor de 20 minutos. En cada uno la historia gira entorno al mismo protagonista Takaki Tono, un joven japonés.

Episodio I: Extracto de flor de cerezo

Se nos presentan los grandes dos protagonistas: Takaki Tono y Akari Shinohara. Dos pequeños amigos que crecen juntos y a medida que se van conociendo más y más, algo surge entre ellos. La acción de este primer corto se centra en el viaje que realiza Takaki para volver a a ver a Akari en tren. Un viaje que servirá para contarnos su historia, sus preocupaciones, sus deseos. Para mi es el mejor de los tres cortos por su forma de narrar los acontecimientos.

Episodio II: Cosmonauta

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Han pasado unos años y Takaki y Akari se han separado. Takaki también ha tenido que mudarse y lo ha hecho a una recóndita isla de Japón. Allí Takaki pasa sus días como estudiante de secundaria, absorto, navegando en sus pensamientos. En la ciudad también vive Kanae Sumita, una compañera de Takaki que está perdidamente enamorada de él pero que no se atreve a declararle sus sentimientos. Resulta que en esa isla se encuentra el Centro Espacial Tanegashima, de ahí el título del episodio. En este corto está la frase que más me ha gustado de los tres.

Episodio III: Cinco centímetros por segundo

Siguen pasando los años, ahora ambos, Takaki y Akari, siguen sus vidas con un recuerdo casi extinto de lo que sucedió años atrás. Sus caminos han tomado direcciones distintas pero parece que en un instante, el destino hace que sus trayectos se crucen. Sin lugar a dudas la escena final es lo mejor de la película.

Personajes

Takaki Tono

Protagonista, eje sobre el que gira todo el argumento de la historia. Se trata de un estudiante introvertido que encuentra, tal vez demasiado joven, a esa persona con la que disfruta de conexión distinta. A partir de ahí los devenires de la vida harán que sus caminos se separen y que tenga que lidiar con sus recuerdos.

Akari Shinohara

Pese a ser la otra gran protagonista de la historia, sabemos muy poco de ella durante los tres cortos. Conecta desde muy pequeña con Takaki y juntos construyen una relación llena de grandes momentos que se ve truncada cuando los padres de ella tienen que mudarse.

Kanae Sumita

Es la compañera de Takaki en el instituto de Tanegashima. Está locamente enamorada de él y no sabe cómo gestionar estos sentimientos. Poco a poco irá comprendiendo la realidad que hay detrás de las miradas perdidas de Takaki.

Sensaciones

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No esperaba encontrarme con algo así estos días. Hacia ya demasiado tiempo que no veía algo que me despertara tanto interés. La forma que tiene Shinkai de narrar estas tres historias, de entrelazarlas y de construir un relato con la suficiente consistencia hace que casi desde el primer minuto de despierte esa sensación de que estás viendo algo que merece la pena. Si además a esto le sumamos un planteamiento muy alejado de lo que estamos acostumbrados nos encontramos con una delicia para los sentidos. Visualmente es increíble pero por encima de su nivel artístico está la capacidad que tiene la historia para despertar reflexiones en el espectador. Me quedo con el análisis que la película hace del peso de los recuerdos en nuestras vidas y de cómo nuestro presente puede convertirse en un lastre para el futuro si no somos capaces de deshacernos a tiempo de él o, al menos, de asimilarlo y continuar con nuestro camino.

Lo mejor

Me cuesta destacar algo por encima del resto, porque se trata de una obra tremendamente completa que aúna virtudes artísticas con profundidad argumental. Me reafirmaría en lo que he escrito unas líneas más arriba: el primer corto, una de las frases del segundo y la escena final son, sin ningún género de dudas, tres maravillas dentro de la gran historia que es Byousoku 5 centimeters.

Lo peor

Tal vez la duración. Se hace terriblemente corto. Y en ese limitado margen de maniobra es muy complicado alcanzar una identificación con alguno de los personajes. Es emocionalmente impoluta pero solo es capaz de llegar al fondo cuando la degustamos al pasar unas horas, cuando analizamos las consecuencias de lo que hemos visto, cuando en medio del proceso asimilamos esos detalles que nos colocan en el mismo plano que el protagonista, en su misma búsqueda infinita. Y sin embargo no lo considero un defecto sino otra característica singular más de la película.

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En una frase

Me quedo sin lugar a dudas con esta:

Debe de ser el viaje más solitario que nadie pueda imaginar. Avanzar sin descanso hacia la oscuridad más absoluta, sin ni siquiera encontrar un átomo de hidrógeno. Creyendo que vas encaminado a descubrir los secretos del universo, de lo más profundo del inconmensurable abismo que es el espacio. Me pregunto hasta dónde deberíamos llegar… ¿Hasta dónde podemos llegar?

Nota: 8/10

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Se nos acaba el 2015 y como ya hice el año pasado me ha dado por repasar las películas que han sido estrenadas durante el año y que he podido ver para hacer un listado de lo que, en mi opinión, ha sido lo mejor.

Como todo en esta vida, se trata de una lista personal y subjetiva y es muy probable que no todos podamos estar de acuerdo, pero por si os habéis perdido alguna posible joya durante el año, aquí la tenéis.

  1. Del revés (Inside Out) – Pete Docter, Ronnie Del Carmen. La magia de Pixar al servicio de la ciencia en una espectacular obra de la que uno sale maravillado por todo: contenido y continente. Una película que perdurará en el tiempo y que se encaramó a la cima de las producciones de la fábrica de sueños animados en tres dimensiones. Un auténtico placer para todos los sentidos. Para mí, sin ningún género de dudas, la mejor película de este 2015.
  2. Ex Machina – Alex Garland. La prueba de que no hacen falta cientos de millones de euros para hacer una película que te deje con la boca abierta. Ex Machina es una vuelta de tuerca más en el análisis del impacto de la inteligencia artificial en nuestra sociedad. Una prueba para las mentes de unos seres humanos como nosotros en el albor de un nuevo tiempo.
  3. La teoría del todo – James Marsh. Se trata de una historia dura, de asimilación complicada. El mayor cerebro de los últimos años ve cómo una enfermedad sin cura lo marchita día a día convirtiendo al espectador en testigo vivo de su decadencia física y de cómo esto afecta directamente a su entorno. Una historia de amor y desamor, de pasiones, de logros y de esperanza con la inconmensurable interpretación (que terminó en Oscar) de Eddie Redmayne. Peli de las que sales del cine con una mirada distinta.
  4. Marte (The Martian) – Ridley Scott. Inesperado descubrimiento la novela que esta película adapta, The Martian no es tanto una historia en el espacio como un relato de superación personal. El ser humano, a lo largo del tiempo, ha demostrado que su mayor don ha sido siempre el no dejar nunca de intentarlo. Si hemos llegado a las estrellas es porque hace mucho tiempo que personas como nosotros se negaron a aceptar que era imposible. Un adaptación muy correcta de la novela homónima.
  5. La familia Belier – Eric Lartigau. Venía recomendada por distintas personas y terminé viéndola en casa una de esas tardes de domingo que no tienes demasiado que hacer. Divertidísima desde el minuto uno. Una visión fresca y alejada del puritanismo occidental de las vivencias de una familia de sordos con el toque de cine francés (el justo para no hacerse demasiado raro).
  6. Descifrando Enigma (The Imitation Game) – Morten Tyldum. Desde bien pequeño he sentido una curiosidad especial por la II Guerra Mundial y en particular por todo lo relacionado con la criptografía como elemento clave que marcó el devenir de la contienda. Disfrutar a Benedict Cumberbatch en el papel del revolucionario Alan Turing en medio de uno de los momentos más críticos de la historia de la humanidad es suficiente motivo para enamorarse de esta película.
  7. Nightcrawler – Dan Gilroy. Una película que gira entorno a una interpretación de ese ideal americano, del hacerse a uno mismo y convertirse en dueño de su destino. La historia es capaz de cautivarte y mantenerte pendiente, con una segunda parte que va ganando fuerza hasta que llega un final que te deja con la necesidad de reflexionar sobre lo que has visto.
  8. Mad Max: Furia en la carretera – George Miller. Cuando Hollywood se queda sin ideas o alguno de sus directores/actores estrella sin dinero suelen recurrir a rescatar viejas glorias y reeditarlas con mejores efectos especiales pero con pésimos resultados (Hola Star Wars). George Miller corrió el riesgo de cargarse uno de los totems emblemáticos del cine de los 80 al presentar esta revisión de su clásico Mad Max. Y le salió más que bien. Trepidante, divertida, con un ritmo endiablado y con una historia que ahonda en el imaginario de las películas originales pero que presenta a los personajes desde una óptica completamente nueva. ¿Ves J.J. Abrams? Esta sí que es una forma de continuar una saga sin necesidad de hacer una copia barata de la original.
  9. El Francotirador – Clint Eastwood Juntar en una misma peli a Eastwood y a Bradley Cooper genera cierta incertidumbre. Incertidumbre que Cooper revienta en los primeros dos minutos de metraje con una interpretación que le valió una nominación al Oscar. Dura, compleja, sin tapujos, pone de relieve el efecto devastador de una guerra en las mentes de aquellos que participan directamente en ella. Un final que me dejó con la boca abierta varios minutos.
  10. Como acabar sin tu jefe 2 (Horrible Bosses 2) – Sean Anders. Antes de que muchos os lancéis a la yugular, deciros que por esta película y, en especial, por la primera parte, siento verdadera debilidad. No puedo dejar de reir cada vez que veo alguna de sus escenas y aún meses después sigo recordando con algunos amigos las increíbles dotes de negociación de Jamie Foxx. Si necesitas desconectar esta es tu película.

Como análisis final, me he dado cuenta de que este año he hecho bastantes menos críticas en mi página que el año pasado así que me lo apunto en la lista de propósitos de este 2016.

Ah, que no se me olvide: 2015 también fue el año en el que por fin pudimos ver el nuevo y esperadísimo episodio VII de La Guerra de las Galaxias. El despertar de la fuerza ha supuesto sin ningún género de dudas el mayor tropiezo de este año. Junto con Ocho apellidos catalanes han sido las dos películas que más me han decepcionado este 2015.

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Después de mucho rondarla al final ayer me hice a la idea y pude ver por fin American Hustle (La gran estafa americana).

Esta vez, al ser una peli no muy reciente, en lugar de hacer una crítica propiamente dicha os daré las cinco razones por las que deberiáis verla:

1. Amy Adams

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Esto es por si motivo suficiente para ver la película de cabo a rabo. No es que esté espectacular, que lo está, sino que además se merienda a la pantalla con una soltura increíble. Cada plano que la incluye es una gozada para los sentidos (todos). Por si fuera poco, la evolución de su personaje es probablemente lo mejor de la película.

2. Christian Bale y Bradley Cooper

Detrás de la reina vienen los caballeros. Bale y Cooper bailan al son de una melodía que a veces suena a comedia y otras a drama. Enlazados en un argumento que por momentos es retorcido hasta llegar a los límites de la credibilidad, estos dos señores mantienen con tino la tensión interpretativa de toda la película. Muchos de los que critican a Bale por su falta de expresividad tienen en American Hustle un motivo para reflexionar.

3. La narrativa

American Hustle no es una película al uso. El juego de tiempos desde el principio junto con algunas escenas musicales exquisitas redondean una película que sin alcanzar el nivel de genialidad pasa por una propuesta realmente divertida. La forma que David O. Russell nos cuenta la historia se aleja de lo convencional para explorar caminos menos conocidos.

4. La ambientación

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Esos años setenta de tupés imposibles y cuellos de camisa en caída libre con el pecho lobo como emblema están fantásticamente reproducidos a lo largo de toda la película.

5. A Boyero no le gusta

Esto ya es algo muy personal, pero cuando al señor iluminado de Carlos Boyero no le gusta una película, en mi caso, es sinónimo de peliculón. A esta la pone a parir con su estilo respetuoso “los personajes, los diálogos, las situaciones aspiran a la complejidad, pero todo es vacuo, falso, manierista y aburrido”. Así que ya sabía, antes de verla, que iba a disfrutarla.

En definitiva una de esas películas a las que uno le puede dar una oportunidad.

Ah, y de nuevo, Amy Adams.

Nota: 7/10

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