Para intentar exponer mi opinión deberíamos antes partir de varias premisas:
- Premisa 1: El Real Madrid y ACS (compañía que preside Florentino Pérez) son dos empresas privadas. Esto, a groso modo, viene a decir que con su dinero hacen y deshacen, dentro de la legalidad, lo que les venga en gana.
- Premisa 2: Florentino Pérez, y ya no sólo él si no bastantes estudios económicos lo avalan, ha repetido por activa y por pasiva que su modelo económico: fichar grandes estrellas y luego rentabilizarlas, funciona.
- Premisa 3: Derivada de la 2, el Real Madrid tuvo unos resultados económicos ejemplares durante la primera etapa de Florentino Pérez.
Bien. Una vez expuestas estas premisas voy a daros mi opinión.
Hoy no voy a hablar de si el modelo de Florentino Pérez deportivamente hablando va a funcionar o no. Mi objetivo hoy es poner de manifiesto mi total indignación al leer ciertos articulos de opinión firmados por personas que dicen ser periodistas y que sólo saben tirar bilis por la boca.
Miedo. Es lo único que me queda por pensar. Que la prensa más cercana a un equipo que este año ha ganado TODO se dedique hoy en lugar de a analizar las causas de este éxito rotundo, o a discutir qué ligeras mejoras hay que introducir en el equpo, a menospreciar el modelo de Florentino Pérez es caguitis aguda de esa que siempre han tenido los culés.
Pero lo que no tolero ya es la hipocresía de levantar la voz escandalizados ante la “barbaridad” en los actuales tiempos que corren de pagar 94M€ por un jugador. Que si es una vergüenza. Que la gente no puede casi ni comer y Florentino se gasta una salvajada. Que si CR9 va a cobrar una millonada y eso es indecente. Que sienten vergüenza ajena.
Vergüenza ajena es lo que yo siento al ver a esta gentuza despotricar contra los fichajes de Florentino y en dos artículos más arriba alabar la posibilidad de que Zlatan Ibrahimovich (para los no iniciados un delantero centro que juega en Milán) termine jugando para el Barça… ¡¡ por 40 millones de € !! Más un sueldo que se rumorea estaría entorno a los 10/12 M€ netos. Por no hablar de Ribery (otros 40 “kilos”). Teoricemos pues que si el Barça se gasta cerca de 90 M€ pero en lugar de en uno en dos jugadores, ya no se está menospreciando al pobre parado.
¿Se puede ser más cínico e hipócrita? ¿Qué pasa, que si el Madrid paga por un jugador 65M€ o 94M€ (a sabiendas que lo va a rentabilizar económicamente) está escupiendo al pobre trabajador que se levanta a las 5 para trabajar? Ahora bien, si el Barça paga 40 milloncejos del ala, poco dinerucho pensarán estos periodistas, ya no es un insulto a la razón humana.
Como reza el dicho popular, aquí follamos todos o la puta al río. Si asumimos que el fútbol maneja unas cantidades de dinero insultantes entonces que se critique al sistema al completo. Si no, todo vale.
A todo esto, como bien he dicho antes, lo único que están demostrando es que tienen un acongoje directamente proporcional al número de cracks que está fichando tito Floren.
¡¡ Peligro !! La siguiente entrada puede contener spoilers (revelaciones de la trama) de la serie One Tree Hill, léela bajo tu propia responsabilidad.
La sexta temporada de One Tree Hill terminó el pasado martes en Estados Unidos. Hoy he conseguido tener un hueco para poder ver este último capítulo y aquí van mis sinceras impresiones.
La serie, en su conjunto, sigue siendo buena, sigue teniendo esos destellos que la llevaron a ser de las mejores y mantiene el ritmo en varias partes de la temporada. Pero nada más.
El final es tan previsible como infantil. Todos terminan siendo felices. Cada oveja con su pareja. Con los objetivos que durante estas dos últimas temporadas tanto les ha costado alcanzar, logrados.
Quizás sea el momento justo, el perfecto, para dar por finalizada la serie. Con todo abierto pero cerrado al mismo tiempo. Con todas las personas, después de 4 años en la que la vida les cambió tanto que estuvieron al borde del precipicio, en la senda correcta. Con apariciones estelares de personajes entrañables y desaparecidos en los últimos dos años.
Con el mensaje de que querer ser feliz, quererlo de verdad, puede ser suficiente.
Y, sobretodo, con la sensación de que por mucho que te opongas a algo, si es el amor el que está jugando esa partida, al final tendrás que dejarte ganar por él.
Entre todas las cosas me quedo, sin lugar a dudas, con el mensaje del final de capítulo:
“Échate un vistazo en el espejo.
¿A quién ves detrás?
¿Es esta la persona que quieres ser?
O hay alguien que quieres ser,
la persona que deberías haber sido,
pero no alcanzaste.
¿Hay alguien diciéndote
lo que no puedes o no debes hacer?
Porque tú puedes.
Cree que el amor está ahí fuera.
Cree en que los sueños se hacen realidad cada día.
Porque lo hacen.
A veces la felicidad no viene del dinero, o la fama o el poder.
A veces la felicidad viene de los buenos amigos y de la familia
y de la nobleza silenciosa de llevar una buena vida.
Cree en que los sueños se hacen realidad cada día.
Porque lo hacen.
Así que mírate al espejo,
y recuérdate ser feliz porque te mereces serlo.
Créelo.”
Veremos lo que la 7ª (ya aceptada) y probablemente definitiva temporada nos aporta.
Este año, como muchos otros españoles, decidí que tenía cosas mejor que hacer que ver el Festival de Eurovisión.
Y lo decidí por varias razones. La primera porque es un concurso que carece de interés, de tensión y de sorpresa: los votos en la mayoría de los casos están demasiado claros de antemano. La segunda, porque nos representaba alguien cuya forma de ser no termina de gustarme. Y por último porque prefería irme de fiesta a quedarme en casa viendo unos imitadores de los 40principales cantando por “su” país.
Lo curioso de este año es que después del espectáculo que dimos el pasado con Rodolfo Chikilicuatre y que puso a la mayoría de eurofans, con Uribarri a la cabeza, al borde del colapso mental, cumplíamos con todas las llamadas “premisas” por las que tanto clamaba esta gente:
- Una cantante popera a más no poder y, de paso, ex-triunfita. Que estuviera de buen ver y que enseñara carne.
- Una canción tan enlatada y prefabricada que a veces me pregunto si no saldrá de algún software que las autogenere.
- Una coregrafía (con un clon de Guti entre los bailarines) pomposa, grandilocuente y encima, para más azucar a este pastel, con una especie de truco de magia en mitad de la actuación.
¿Qué sucedió entonces?
Lo que muchos nos temíamos: Soraya terminó vigésimo cuarta y penúltima del concurso (gracias Andorra y Portugal).
Las conclusiones son claras: primero, nos la sopla el concurso, segundo, de concurso tiene lo mismo que los “Llama y Gana” de LaSexta, tercero, Soraya se puso a la altura de lo que es al responsabilizar exclusivamente a TVE de su fracaso y, sobretodo, los eurofans que el año pasado echaron espuma por la boca han tenido que tragarse con pan, patatas, algo de ajoaceite y un poquito de sal cada una de sus palabras.
Durante muchos años, las distribuidoras de contenidos multimedia se han empeñado en luchar contra un imposible: el avance de las nuevas tecnologías en materia de difusión de contenidos.
Ahora parece que parte de esas empresas se han dado cuenta que cuando el enemigo es tan grande y poderoso la única solución es aliarte con él.
Spotify viene a ser la enésima propuesta por parte de las productoras por aliarse con internet y utilizarlo como se debe: como un trampolín y un medio de publicitarse.
La herramienta en sí es sencilla en su uso y en su concepción. Se trata de un reproductor que te permite realizar búsquedas por autor, título, álbum, etc. dentro de su extenso catálogo. Se reproduce en tiempo real y debido a la cantidad ingente de temas de que dispone puede llegar a ser el sustituto del binomio ares/emule.
Ahí van mis 5 razones para usarlo:
1) Es “legal”. Entendamos que compartir música en España está dentro de la legalidad vigente y, por lo tanto, no es ilegal la descarga de música. Aún así, este software tiene el beneplácito de las grandes productoras musicales.
2) Es inmediato. Nada de esperas, por pequeñas que sean. Buscas, encuentras, reproduces. Sencillo y efectivo.
3) Tiene una calidad aceptable. Obviamente no es calidad CD en alta definición 5.1 pero se escucha muy bien.
4) Tiene un catálogo extensísimo. Salvo contadas excepciones tienes casi todos los grandes artistas conocidos y todos sus álbumes.
5) Tiene un gestor de listas de reproducción muy útil. Crea y comparte tus propias listas así como obtén las de tus compañeros sin más que seguir un enlace.
En definitiva, una utilidad que si se mantiene, terminará dando que hablar.
El único problema es que actualmente se encuentra en fase de desarrollo y sólo se puede hacer uno usuario si alguien le invita a serlo. Me quedan disponibles algunas invitaciones, lo digo por si alguien quiere, que me lo diga en un comentario.
Los que me conocen bien saben que soy un auténtico apasionado de la buena publicidad.
Obviamente, no llego al Nirvana viendo como los “Special K” de Kellogg’s te hacen ir al baño todos los días a las 7 de la mañana, pero si que me emociona ver que todavía existen, escondidos y muy mal tratados, verdaderos genios del márketing y de la publicidad.
Coca Cola, de vez en cuando, los contrata y se permite el lujo de tener una campaña publicitaria digna.
No digo más, mirad vosotros mismos su último anuncio.
Ultimamente debo estar más tierno que de costumbre porque me ha emocionado. :’)
¡¡ Atención, el siguiente post puede contener spoilers (revelaciones de argumento) de la trama de la serie One Tree Hill !! Léelo bajo tu propia responsabilidad.
Uno de los mayores errores que una serie cualquiera puede cometer es alargarse innecesariamente.
Con One Tree Hill, por desgracia, es lo que está sucediendo.
Desde el final de la cuarta temporada, la serie ha entrado en un proceso lento pero progresivo de desgaste. En la actual sexta temporada que se está emitiendo en los Estados Unidos, cada capitulo que pasa parece ser un grito desesperado por parte de los guionistas suplicando una cancelación que no tiene pinta de ser inminente.
¿Realmente es necesario extender tanto la historia dando tantas revueltas al ya de por sí maltrecho argumento? Entiendo que una franquicia que es rentable se trate de exprimir al máximo, pero se podría hacer siempre y cuando se mantenga la calidad (hay excepcionales ejemplos de ello).
Lo que no puede ser es que se emitan capítulos y capítulos de relleno donde en los 45 minutos que dura cada uno de ellos no suceda absolutamente nada.
Sin lugar a dudas One Tree Hill ya jamas volverá a ser lo que en su día fue.
La que podría haber sido el Dawson Crece de la generación 2.0, va a terminar por ser una especie de mezcla entre las últimas temporadas de Melrose Place y los últimos capítulos de Los Serrano.
He andado pensando cómo felicitar a los que entráis aquí este año 2009 que recién empieza y, de repente, de casualidad, ha caído en mis manos este espectacular artículo escrito por un mago de la palabra como es Manuel Vicent.
Con él quiero transmitiros mis mejores deseos para este nuevo año.
Disfrutad con su lectura porque merece realmente la pena.
El Tiempo
El tiempo no existe. El tiempo sólo son las cosas que te pasan, por eso pasa tan deprisa cuando a uno ya no le pasa nada. Después de Reyes, un día notarás que la luz dorada de la tarde se demora en la pared de enfrente y apenas te des cuenta será primavera. Ajenos a ti en algunos valles florecerán los cerezos y en la ciudad habrá otros maniquíes en los escaparates. Una mañana radiante, camino del trabajo, puede que sientas una pulsión en la sangre cuando te cruces en la acera con un cuerpo juvenil que estalla por las costuras, y un atardecer con olor a paja quemada oirás que canta el cuclillo y a las fruterías habrán llegado las cerezas, las fresas y los melocotones y sin saber por qué ya será verano. De pronto te sorprenderás a ti mismo rodeado de niños cargando la sombrilla, el flotador y las sillas plegables en el coche para cumplir con el rito de olvidarte del jefe y de los compañeros de la oficina, pero el gran atasco de regreso a la ciudad será la señal de que las vacaciones han terminado y de la playa te llevarás el recuerdo de un sol que no podrás distinguir del sol del año pasado. El bronceado permanecerá un mes en tu piel y una tarde descubrirás que la pared de enfrente oscurece antes de hora. Enseguida volverán los anuncios de turrones, sonará el primer villancico y será otra vez Navidad. La monotonía hace que los días resbalen sobre la vida a una velocidad increíble sin dejar una huella. Los inviernos de la niñez, los veranos de la adolescencia eran largos e intensos porque cada día había sensaciones nuevas y con ellas te abrías camino en la vida cuesta arriba contra el tiempo. En forma de miedo o de aventura estrenabas el mundo cada mañana al levantarte de la cama. No existe otro remedio conocido para que el tiempo discurra muy despacio sin resbalar sobre la memoria que vivir a cualquier edad pasiones nuevas, experiencias excitantes, cambios imprevistos en la rutina diaria. Lo mejor que uno puede desear para el año nuevo son felices sobresaltos, maravillosas alarmas, sueños imposibles, deseos inconfesables, venenos no del todo mortales y cualquier embrollo imaginario en noches suaves, de forma que la costumbre no te someta a una vida anodina. Que te pasen cosas distintas, como cuando uno era niño.
Hace una semana tuve la oportunidad (gracias bitElemental) de visionar la película que dicen está haciendo furor en Estados Unidos: Crepúsculo.
Entré en el cine pensando que iba a ver una película de vampiros rollo Blade o Underground y justo antes de empezar me enteré de que se trataba de una historia de amor.
Bien, pensé, las historias de amor son bonitas y mientras haya algo de acción y las escenas estén logradas no tiene por qué ser una mala película.
Este fue mi primer error.
Y no sería el último porque no paré de darle oportunidades a la película durante los primeros 20 largos y tediosos minutos.
Luego desistí, me acomodé plácidamente en la butaca del cine y confié en que la cosa pasase lo más rápido que pudiese ser.
Crepúsculo es una película mala. Con todas las letras. Mala en su concepción, mala en su argumento y mala en su realización.
Escenas interminables se entrelazan con una historia a todas luces sin ningún sentido y con una falta de lógica que te destroza los nervios nada más empezar.
Habrá gente que haya leído el libro o que realmente haya salido del cine y haya disfrutado de esas dos eternas horas. Pero es que, en esta vida, como dice un buen amigo mío: hay gente pa tó.
Hoy se le rinde homenaje al genio dibujante José Escobar, creador de los traviesos Zipi y Zape y del pobre hambriento Carpanta después de cumplirse el centenario de su nacimiento.
Y esto me ha hecho recordar las tardes que me tiré con esos libros gordos llenos de hojas y hojas de cómic (los Super Humor) leyendo y releyendo las travesuras de los hermanitos que traían a su padre y a su madre por la calle de la amargura y el pobre Carpanta, que por mucho que lo intentase, no encontraba la manera de comer dignamente en este país.
Sin lugar a dudas este es un tesoro y un bien muy preciado que no deberíamos dejar que cayese en el olvido y la mejor forma es que a las nuevas generaciones que tienen tanto acceso a tantas cosas: videojuegos, internet, DvD… se les enseñe lo tremendamente reconfortante que es llegar una tarde a casa, ponerte una manta y leer y leer aventuras en cómic.
Ante la escalada de piruetas bursátiles y el posible desplome de la banca internacional no hay mejor bálsamo que el buen fútbol.
Muchos culés este año están teniendo la suerte de que frente a la crisis económica pueden pasar el rato y olvidarse un poco del IPC y del Euríbor a base de buen fútbol. Messi, Iniesta, Xavi y compañía están haciendo las delicias de los amantes del balompédico deporte con partidos redondos semana tras semana.
Lamentablemente, nosotros los madridistas, sus eternos rivales, nos tenemos que conformar con lo que vimos anoche. Esos 11 peleles que dicen ser jugadores de fútbol con el alemán alias ‘la culpa la tienen los demás’ al frente diron un vergonzoso espectáculo durante los 90 minutos que duró lo que tenía que ser un partido de fútbol.
En plena recesión económica, cuando el paro aumenta y no parece tener techo, no hay lugar para el perdón de esos 11 descarriados incapaces de tener la ambición suficiente ni para ganar al parchís.
Me quedo con dos imágenes que se me grabaron a fuego:
- Casillas, 2º capitán de un Real Madrid que aspira a la triple corona, campeón de la Eurocopa de naciones con España, recibiendo una tarjeta amarilla por… perder tiempo en el minuto 89 con el 1-1.
- Raúl, marcando un golazo, y dándonos la razón a todos: a los raulistas porque es uno de los mejores delanteros de todos los tiempos y a los antiraulistas porque a parte del gol hizo jugar al Madrid con uno menos 90 minutos.
La culpa, esta vez Mr. Schuster, no la tuvo el árbitro.